Tabaco sin humo
El tabaco sin humo te destroza con cada mordisco, con cada escupidura
Los productos con tabaco sin humo, ya sean para ingerir, masticar, inhalar o escupir, no son mucho mejores ni menos nocivos que un cigarrillo.
Es cierto que estos productos son un tanto menos letales que los cigarrillos. Después de todo, el tabaco sin humo solo contiene 3,000 sustancias químicas, en comparación con las 4,000 que contiene el humo del cigarrillo. No obstante, 28 de estas sustancias son conocidos carcinógenos y muchas otras son venenos indiscutibles, como el formaldehído, el cadmio y el arsénico.
¿Qué hacen estos carcinógenos? Si tienes suerte y dejas de fumar antes de que el cáncer aparezca, no mucho. Con el tiempo tu cuerpo se recuperará por sí solo y en aproximadamente 10 años estarás como nuevo.
Pero si contraes cáncer, esto puede llevar a enfermedades en las encías, a la destrucción de las cavidades óseas que rodean los dientes, a la pérdida eventual de un diente y hasta a la pérdida de la mandíbula. Y ni siquiera tenemos que mencionar el efecto que tiene en tu aliento. ¡Puaj!
Es cierto que estos productos son un tanto menos letales que los cigarrillos. Después de todo, el tabaco sin humo solo contiene 3,000 sustancias químicas, en comparación con las 4,000 que contiene el humo del cigarrillo. No obstante, 28 de estas sustancias son conocidos carcinógenos y muchas otras son venenos indiscutibles, como el formaldehído, el cadmio y el arsénico.
¿Qué hacen estos carcinógenos? Si tienes suerte y dejas de fumar antes de que el cáncer aparezca, no mucho. Con el tiempo tu cuerpo se recuperará por sí solo y en aproximadamente 10 años estarás como nuevo.
Pero si contraes cáncer, esto puede llevar a enfermedades en las encías, a la destrucción de las cavidades óseas que rodean los dientes, a la pérdida eventual de un diente y hasta a la pérdida de la mandíbula. Y ni siquiera tenemos que mencionar el efecto que tiene en tu aliento. ¡Puaj!
Entonces, ¿cuál es el problema?
¿Por qué tal disparidad?
El hecho de que los genios de la mercadotecnia de las empresas tabacaleras le hayan dado un nuevo giro a los productos con tabaco sin humo no ayuda demasiado. De hecho, estos productos se publicitan incluso como sustitutos del cigarrillo, destinados a aquellas personas que están intentando dejar de fumar o que quieren disfrutar el “fino sabor” del tabaco en lugares públicos donde ya no se permite fumar. Mediante lemas creativos como “En cualquier momento, en cualquier lugar” y “No hay cigarrillo, no hay problema”, estos habilidosos vendedores se las han ingeniado para meter su tabaco sin humo en el mercado descomunal de los productos que en realidad están destinados a ayudar a las personas a terminar con su adicción a la nicotina.
El siguiente es un claro ejemplo. Orlando sirvió como mercado de prueba para el lanzamiento de Camel SNUS, uno de los productos más recientes que se introdujo en el mercado del tabaco sin humo. Ofrece sabores parecidos a los que existen en el mercado de los refrescos, tales como hierbas, cereza, vainilla, manzana e incluso uva, en un intento evidente por atraer al público joven al mundo del tabaco sin humo.
¿Adicción? ¿Qué adicción?
Una vez que la nicotina ingresa al torrente sanguíneo desde la boca, se propaga al resto del cuerpo. Con el tiempo, crea una dependencia que es muy difícil de romper y le proporciona a la persona que la consume una sensación de placer, muy parecida a la que produce cualquier droga adictiva. Con el tiempo, el cuerpo se acostumbra a los niveles de nicotina, de modo que los beneficios disminuyen. Como tal, deseas y necesitas más nicotina. Y a la larga la dependencia se estabiliza.
¡Puedo dejar en cualquier momento en que lo desee!
Cuando las personas que consumen tabaco sin humo intentan reducir o abandonar el hábito, la falta de nicotina lleva a los síntomas de abstinencia. La abstinencia es tanto física como mental. Físicamente, el cuerpo reacciona ante la ausencia de nicotina. Mentalmente, la persona que consume tabaco se enfrenta al hecho de tener que abandonar el hábito, lo cual demanda un cambio importante en la conducta. Hay que abordar ambos aspectos para que abandonar el hábito tenga éxito.
Los síntomas de abstinencia se pueden presentar incluso si has masticado tabaco durante unas pocas semanas. Los síntomas comenzarán al cabo de unas pocas horas después de la última vez que masticaste o chupaste tabaco y comenzarán a disminuir luego de 2 a 3 días.
